¡VICTORIA MORAL EN EL LOUBRIEL!
Por Marcos Mejías Ortiz • Jun. 15, 2008 • Categoria: FútbolNOAH DELGADO Y LA SELECCIÓN DE PUERTO RICO NOS DIERON TREMENDA ALEGRÍA. (Fotos: RAÚL LÓPEZ MESTRES)
Durante la noche del sábado experimenté algo que nunca había visto: presenciar a la selección nacional masculina de fútbol en un partido oficial de FIFA. Recuerdo que cuando vi la Copa Mundial de 1994, pensaba que Puerto Rico estaba a años luz de clasificar a un Mundial debido a la poca masificación que había del deporte para aquella época.
Con el empate 2-2 anoche en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010, los boricuas nos quedamos fuera una vez mas de la posibilidad de ir al Mundial más importante del planeta, pero salí del estadio con la esperanza de que en el futuro estaremos más cerca de la meta.
Si hay un deporte en el que Honduras juega mejor que nosotros, definitivamente es el fútbol. Si esta serie se hubiese dado hace diez años atrás, el 14-0 combinado que pronosticó un ex técnico de la selección hondureña no estaría lejos de la verdad. Pero como en el baloncesto, por mencionar un ejemplo, se han ido cerrando las brechas, y el fútbol no se queda atrás.

El partido de anoche era más bien de puro trámite, ya que los puertorriqueños tenían que ganar, como mínimo, 5-0 para avanzar a la siguiente fase. Un cabezazo de David Suazo en el minuto 23 prácticamente enterró toda posibilidad de adelantar de fase, aunque en los restantes minutos del primer tiempo, Puerto Rico vivió su mejor fútbol, tal vez, de su historia.
Chris Megaloudis atizó un gol en el 32’ lo que provocó el empate para la alegría de los miles de aficionados reunidos en el Estadio Juan Ramón Loubriel de Bayamón. Los catrachos no lo podían creer, pero faltaba más. Gracias a una asistencia de Andrés Cabrero, Peter Villegas consiguió el segundo gol de los boricuas para irse al frente sorpresivamente 2-1 en el 41’.
El escándalo en el Loubriel no era para menos. Luego de 45 minutos, Puerto Rico fue mejor que Honduras, el tercer clasificado de la Concacaf, según el último ranking de FIFA.
Aunque la clasificación a la siguiente fase estaba prácticamente descartada, el triunfo providencial en el intermedio encendió la fiesta para aquellos que seguimos el fútbol boricua. Además, de manera individual, pensar en un futuro alentador para las próximas eliminatorias del 2014.
Los catrachos evitaron una sorpresa mayor cuando el internacional Suazo asistió a su compañero Wilson Palacios en el 52’ para empatar las hostilidades, 2-2. El resto del partido se mantuvo con el marcador congelado, pero con Honduras tratando a toda costa de salir del estadio con una victoria. Lo intentaron varias veces, sencillamente no pudieron.
El portero de los boricuas, Terrance Boss, se graduó con altos honores al detener varios tiros del contrario, que a toda costa buscaba el tercer gol de la tranquilidad, no para pasar de fase, sino para demostrar a su gente que Honduras tiene real oportunidad de avanzar a su primer Mundial desde 1982. En los últimos 15 minutos, Honduras siguió presionando, y al final se tuvo que conformar con un empate, un resultado con un mal sabor para ellos, pero para nosotros un marcador esperanzador.
Para ser mi primer juego oficial FIFA viendo en el estadio a la Selección, y más frente a un rival del nivel de Honduras, este empate para mí fue una victoria moral. No solo porque se le calló la boca a la gente negativa, incluyendo a boricuas que no creen en la evolución del fútbol en Borinquen, sino a los supuestos expertos que decían que Puerto Rico era un rival débil en esta etapa. Claro, el partido de ida fue para Honduras (4-0), pero se olvida que los primeros 45 minutos de aquel encuentro la ventaja catracha era mínima, 1-0.
Anoche, lo más impresionante de todo, es que a pesar de que completar el milagro de eliminar a los hondureños era imposible; la visita se fue al frente, pero los boricuas sacaron garra, empataron, y eventualmente sacaron ventaja, demostrando que en Puerto Rico sí se juega al fútbol.
Ahora lo importante es mantener el enfoque. Ya no podremos ir a Sudáfrica en el 2010, pero enfrentamos un gran reto rumbo a las eliminatorias de Brasil 2014. Tal vez tampoco para esa fecha alcancemos la cita mundialista, pero estaremos mas cerca de lo que mucha gente piensa.
El empate ante los catrachos se puede considerar histórico para nuestro fútbol, pero para 1959, los futbolistas boricuas ya habían hecho su parte. En 1959 se celebraron en Caracas, Venezuela, los VIII Juegos Deportivo Centroamericanos y del Caribe, y Puerto Rico llevó un onceno dirigido por el boricua Eduardo Ordóñez, figura del fútbol español para década de 1930.
En el primer partido recibimos una escalpiza por parte de Antillas Holandesas (15-0). Luego nos tocó jugar ante México y Panamá, hoy día, potencias en la Concacaf, en especial los mexicanos. A continuación un extracto del libro Los Deportes en Puerto Rico (1968, pág 222) de don Emilio E. Huyke.:
“México, que ganó el torneo (1959), pasó apuros para vencer al equipo de Puerto Rico 2-0, y Panamá le ganó 2-1.
Confiados en que la poderosa escuadra mexicana se impondría con facilidad, los aztecas vinieron a anotar su primer gol pasados los 22 minutos, y el segundo faltando un minuto para finalizar el partido.
Cuando las arremetidas de los mexicanos eran detenidas por la defensa boricua, del banco mexicano salió un grito:
-¿Qué pasa?… ¿Qué pasa?…
Del terreno de juego respondió un futbolista mexicano…
-¡Esos muchachos no se rinden!”
¿Quién dijo 14-0?
Anoche, en suelo puertorriqueño, se demostró que los boricuas nunca nos rendimos.
Marcos Mejías Ortiz es
Contacte al Autor | Archivo de Marcos Mejías Ortiz








Estamos todos MUY orgullosos de nuestra seleccion. Con poca preparacion y un rival muy superior, le dimos un partido que nunca se olvidaran los hondurenos. Viva el Huracan Azul!