Diario: Hasta luego, París
Por Servicio de comunicados • May. 28, 2008 • Categoria: VoleibolNOTA DEL EDITOR: 14ce diario de Jessica Rosa Andino, directora de prensa de la Federación Puertorriqueña de Voleibol y quien se encuentra con la Selección Masculina en Europa en preparación para el repechaje olímpico de Portugal.
DIA # 14 – Martedi 27 MAI 2008
TOURCOING, Francia- El “wake-up call” fue a las 5:30 de la madrugada. Era la llamada para despertarnos y decirle adiós a París. Un desayuno temprano y listo, nos fuimos rumbo a la estación del tren en Gare du Nour.
A los lejos se puede distinguir esta estación de tan inmensa y preciosa que es. De repente parece una iglesia de esas grandes, viejas y con una arquitectura impresionante; pero más impresionante fue ver mucha gente, incluso familias durmiendo en colchones en el piso a la entrada de la estación.
Fue una imagen que no habíamos visto en todo el tiempo que llevamos en París. Fue impresionante ver en una parte de esta ciudad en la que todo el tiempo parece ser de gente de alta sociedad, encontrarnos con estos vagabundos durmiendo con basura alrededor y con el frío que mataba.
Una vez entras a la estación te encuentras con un reguero de gente corriendo de lado a lado y esas gigantes pantallas que corren las letras para cambiar el número del tren, el destino, la hora de salida, etc; y que solo las ves en las películas, pues allí estaban.
Son 21 salidas con trenes uno al lado del otro. Sale uno y llega otro y así sucesivamente. No paran de salir y entrar los trenes. Unos nuevos, otros no tanto y otros viejos.
Miles y miles de persona salen de esta estación hacia Londres, Bruselas, Amsterdam y otras ciudades de Francia. El tren de nosotros fue de los nuevos y muy cómodo. La hora se nos fue rápido viendo los paisajes de Francia. Mucho verde. Campos, cultivos, ríos, lagos…simplemente hermoso. ¿Me estaré enamorando de Francia? Na’…no cambio mi islita por nada.
Cuando llegamos a la estación, nos estaba esperando un autobús para llevarnos a Tourcoing, una ciudad que está en reconstrucción. Tiene unas iglesias hermosas y un sinnúmero de monumentos históricos de los años 1800.
Pero, no solo la ciudad está en reconstrucción, también el hotel donde nos hospedamos. Pueden imaginarse un hotel en el que no se pueda descansar. Con el sueño que traíamos todo por el madrugón, llegamos a dormir. De camino a mi cuarto me encontré un reguero en el pasillo porque están remodelando el hotel. Están cambiando puertas, haciendo clósets nuevos, etc.Solo había reguero.
Cuando puse la cabeza en la almohada comenzó un taladro, un martillo, ruido y más ruido. No fui la única que cayó sentá en la cama. Los muchachos estaban molestos por el alboroto y yo del coraje, me vestí y arrastré a Chutney y Wharton y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Regresamos como en hora y media justo para el almuerzo con la esperanza de poder dormir la siesta luego, pero fue imposible. El alboroto no paraba. Quizás, como todos estábamos tan cansados, pudo más el sueño que el ruido y al menos se pudo descansar par de horas.
Nos fuimos a las 6:30 de la tarde para la cancha, donde sería el histórico juego contra Francia. La instalación queda a cinco minutos a pie del hotel en el que nos quedamos y ¿adivinen quien apareció? La señora lluvia. La misma que nunca se ausentó en París, tampoco en Módena, Italia; regresó con nosotros a París y nos acompañó hasta aquí, Tourcoing. Nos mojamos desde el hotel hasta la cancha.
La fanáticada francesa es totalmente distinta a la italiana. Había una banda en las gradas como de 20 músicos con una coreografía y todo. Tenían dos tubas de esas grandes, trombones, trompetas, clarinete, platos y no sé cuántos instrumentos más.
Lo curioso de todo es que no paraban de tocar en todo el parcial solo en los tiempos pedidos, tiempo técnico o cuando terminaba el set. No se cansaban y la fanática cantaba y gritaba con ellos. Éstos si que abucheaban cuando los jugadores boricuas iban a sacar, pero eso sí, aplaudían las buenas jugadas.
Había bailarinas en los tiempos pedidos y entre parciales. Regalaron camisetas al público por parte de un patrocinador, había mucha gente VIP y la cancha llena por supuesto. Las banderas de Francia no podían faltar. Fue otro gran espectáculo aunque el resultado no fue el que esperábamos.
Puerto Rico terminó con 0-4 sus partidos amistosos ante Italia (0-3) y Francia (0-1), pero esos juegos no son los que valen, lo que sí hay que ganar son los que vienen y de seguro mis muchachos sacarán la “Cría Boricua”…”Yo soy boricua, pa’ que tú lo sepas”…nos vemos en Portugal.
Au revoir;
Jessica Rosa Andino
Directora de Prensa
Federación Puertorriqueña de Voleibol
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